Pasión
Mi pasión es bailar, escuchar la música y sentir que mi cuerpo se mueve solo, amo este arte.Este blog refleja la historia de mi vida en la danza árabe, a través de fotos puedo plasmar todos aquellos momentos hermosos en el escenario, dias largos de talleres, las clases en la academia que trataba de nunca perdermelas.Realmente es un proceso largo con mucho esfuerzo pero siempre teniendo esa pasión por la danza que siempre me dan las ganas de ensayar, aprender, crear, y más ensayar. A pesar de que al principio de todo esto no pude tener todo el apoyo económico o familiar, he podido superar toda adversidad y ganarme esos apoyos. Y ahora veo como están mis padres orgullosos de mi y la gente que me rodea y valora lo que hago, eso me hace más que feliz!.
Es increíble cómo la danza se apoderó de mí completamente, es lo único que me sube el ánimo cuando estoy triste, me hace sentir que vivo realmente la vida, me desahogo... soy feliz bailando.
Me gustaría invitar a todos ustedes a acercarse a este mundo de la danza y conocerla también ... disfruten el baile al máximo,ser feliz es lo principal en esta vida,busquemos la manera de serlo!.
Cierta vez una bailarina con sus músicos había arribado a la corte del Príncipe de Birkasha. Y, admitida en la corte,bailó ante el príncipe a son del laúd, de la flauta, de las tablas y tambores, y de la cítara. Bailó la danza de las estrellas y la danza del espacio, y por último la danza de las flores al viento.
Luego se detuvo ante el Príncipe e inclinándose, le hizo una reverencia. El Príncipe emocionado le pidió se acercara y le dijo: ”Bella mujer, hija de la gracia y del encanto, de donde viene tu arte? Como dominas tú la tierra y el aire en tus pasos y el agua y el fuego con tu ritmo y tu cadencia?”
La odalisca se inclinó de nuevo ante el Príncipe y le contestó:
“Su alteza, no estoy segura como responder su pregunta, pero si sé que
el alma del filósofo vive en su cabeza,
el alma del poeta en su corazòn,
que el alma del cantor vibra en su garganta.
Pero que en cambio, el alma de la bailarina, vive en todo su cuerpo.”
Khalil Gibran
Nadie dijo que la vida de una bailarina o bailarín sería fácil, menos cuando la danza se transforma en tu pasión y en una forma de vida. Hay que soportar muchas cosas ya sean prejuicios, dolores en el cuerpo, frustraciones, cansancio mental y físico. Pero el amor que tenemos al arte es más fuerte que todo eso, y de allí sacamos fuerzas para seguir ensayando, seguir bailando sin parar. Qué difícil también para las que bailamos danza árabe, una danza tan hermosa pero mucha gente tiene otra percepción y ahí estamos nosotras explicando a tantas personas ignorantes que no es una danza erótica para hombres. Y si, somos personas y nos duelen esos comentarios. También es difícil vivir en un país que no apoya mucho la cultura y eso que estamos en un país lleno de talentos artísticos, grandes bailarines, actores, escritores que han salido de aquí pero se van a otros países que si valoran el arte. Pero a pesar de todo lo complicado, siempre andaremos con una sonrisa, entregando lo mejor en nuestros bailes, porque es esto lo que nos hace feliz y cada día dormimos tranquilos y satisfechos por todo el esfuerzo del día y la alegría que nos hace sentir la danza.
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